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08-11-2010 |
Comenzó una nueva temporada de cruceros con el arribo de los primeros buques
Los pasajeros llegan a la renovada terminal Quinquela Martín. Debido a los efectos de la crisis internacional, este año se espera una leve merma en la cantidad de turistas.
Aunque el número de pasajeros bajará levemente, el negocio de los cruceros impactará de forma positiva sobre el Puerto de Buenos Aires. Aproximadamente 330.000 turistas visitarán la ciudad durante la temporada de cruceros 2010-2011, que ya comenzó y se extenderá hasta abril próximo.
Este año, el plus esta dado por las nuevas instalaciones de la terminal de cruceros Benito Quinquela Martín.
Las obras logran aumentar la superficie total de los anteriores 11.487m2 a 12.785m2. Además, se construyó un edificio de 10.000 m2 cubiertos, distribuidos en dos plantas.
La sala de espera tiene ahora una capacidad para 2.000 personas; hay dos sectores de check-in independientes, con un total de 100 puestos de trabajo, y el depósito para equipajes permite operar alrededor de 12.000 valijas.
El Ente de Turismo de Buenos Aires precisó que Puerto Nuevo recibirá modernas embarcaciones que realizarán tours hacia distintos puntos del sur del país, la Antártida y las Islas Malvinas.
El organismo señaló que el significativo crecimiento del 14,5% que registró la actividad en la temporada pasada, con la llegada de 336.369 pasajeros que gastaron $ 200 millones en la ciudad, se verá reducida en, aproximadamente, 5.000 visitantes, a causa de la crisis económica de los principales países emisores de turismo.
La desaceleración del ritmo de crecimiento es un reflejo tardío de los efectos de la crisis mundial de 2008, explicó el titular del Ente y ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi.
El funcionario consideró que se trata de algo normal en un segmento que planifica la reserva de espacios y rutas con una antelación de al menos dos años.
Sin embargo, las autoridades turísticas consideran que se trata de una situación circunstancial y que las perspectivas son alentadoras porque a nivel mundial se proyecta un crecimiento del 3,7% en la actividad.
La temporada debutó la semana pasada con el arribo desde Lisboa del “National Geographic Explorer”, el primero y más pequeño buque de la temporada, con sólo 112 metros de eslora.
La nave llegó sin pasajeros y en el puerto local, fue abordado por 139 turistas, que partieron a la Península Valdés para, luego, tomar rumbo a las islas Malvinas.
Este lunes fue el turno del “Fram”, de bandera noruega. Tras recalar en Buenos Aires, partió hacia Ushuaia con 480 pasajeros, para continuar luego a la Antártida.
Durante la temporada atracarán en Buenos Aires naves gigantescas como el “MSC Música” y el “Celebrity Infinity”, con 294 metros de eslora cada uno. El toque de lujo será aportado por el “Seven Seas Mariner”. En este buque, todos los camarotes son suites con balcón. Para acceder a ellas hay que estar dispuesto a desembolsar entre u$s 9.500 y u$s 29.500 por un crucero de 11 días, entre Buenos Aires y Río de Janeiro.
En Madryn
El número de cruceros que visitará Madryn en la temporada disminuyó de 32 a 23. En los últimos tres años, se pasó de 43 embarcaciones a la mitad, según la Administración Portuaria local.
Para los propietarios de las compañías del rubro, el “descenso se debe a una crisis en el negocio de cruceros debido a que los costos se han encarecidos”.
Además, resaltan que el turismo nacional aumentó respecto a otros años, pero que el extranjero todavía sigue en el mismo nivel por la crisis económica que se vive en Europa y gran parte del mundo.
Para los especialistas, el negocio ha cambiado. La gente elige los recorridos de cuatro días o una semana.
Las empresas, por otro lado, cambiaron buena parte de sus barcos. Todo eso sumado a los costos de transportar insumos vía aérea a la Patagonia encarece mucho el precio del pasaje y hace más difícil que las compañías apuesten a este tipo de negocio en Madryn.
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