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31-03-2010 |
Una medida sindical atenta contra las exportaciones agroindustriales
Se complica el comercio exterior. Un reclamo salarial paraliza las principales terminales portuarias de General San Martín.
Los estibadores mantienen en jaque a ocho terminales aceiteras en la zona del Puerto General San Martín, en Rosario. A partir del último fin de semana, los portuarios ampliaron los bloqueos, agravando un conflicto que nació de reclamos sindicales que escapan a cualquier posibilidad de acceso para los empresarios del sector. En la localidad de Timbúes la situación también es preocupante.
El conflicto se generó por las desmesuradas exigencias de la Cooperativa de Trabajos Portuarios, que encabeza Herme Juárez.
Según fuentes empresariales, el alza que pretende la cooperativa de trabajadores portuarios representa un 75% en dólares respecto del año pasado. El secretario gremial del Sindicato Unido Portuarios Argentinos (SUPA), Julio Silva, había planteado a través de una solicitada “millonarias ganancias” de las aceiteras.
Según Juárez, los empresarios y los trabajadores deben ser socios. “Que se lleven un pedazo de la torta y que me dejen un pedacito para los trabajadores. Nosotros también tenemos que vivir y además tenemos un gasto social”, sostuvo.
A medida que pasan las horas, la inicial intransigencia de Juárez comienza a menguar y aparecen varias vertientes de negociación.
“Nosotros estamos tratando de hacer un arreglo. Terminemos con esto de que cada vez que hay que reclamarle un justo salario a las empresas, que ganan fortunas, hay que hacer este tipo de reclamos sociales”, sentenció el directivo.
Mientras tanto, el abastecimiento de las plantas de molienda y procesamiento de aceites de las terminales en el sur de Santa Fe se ve afectado de manera notoria, y esto atenta contra el desarrollo del comercio exterior y mella la imagen argentina en los principales mercados mundiales.
Con inquietud
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario ya ven con inquietud la magnitud que está tomando la medida de fuerza de los trabajadores portuarios. La protesta cuenta con la adhesión del Sindicato Aceitero y la Federación de Camioneros, que lidera Pablo Moyano, hijo del secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano.
A los bloqueos en los plantas de Terminal 6, Cargill, y Bunge se agregaron piquetes en Nidera y Toepfer de Puerto San Martín, y en las plantas de Noble y Dreyfus, los puertos sobre el río Coronda. También fue afectada Minera Alumbrera. La empresa Buyatti fue la única aceitera que hasta ahora se mantuvo lejos de la protesta de los portuarios.
La medida de extender los piquetes fue tomada incluso luego de que las cerealeras ofrecieran una suba del 40% en la tasa de estibaje, que cobra la Cooperativa de Trabajos Portuarios por la operatoria en los buques.
Es común que días antes a la Semana Santa se complique la operatoria de camiones debido al apuro de los choferes por descargar y volver a destinos. Según informó el diario La Capital, al polo exportador del Gran Rosario, que va desde Timbúes a Villa Constitución, arribarán 700.000 vehículos de carga.
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