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06-01-2010 |
Una difícil situación para los car carriers
Las empresas encaran duras políticas de racionalización. La baja en las exportaciones automotrices de Japón y Corea redujo el tráfico marítimo y portuario.
Fuente Cronista.com
Para los car carriers el balance de 2009 es decididamente catastrófico debido a la caída en el flujo mundial de autos nuevos. La baja de las exportaciones japonesa se redujo un 60% a principio de 2009 y un 35% de septiembre pasado. Corea también tuvo una caída de sus exportaciones de 35% a 25%. En junio de 2009, los puertos europeos acusaron la depresión. Se registraron caídas del 62% en Barcelona, 47% en Zeebrugge, 52% en Bremer Haven y 35% en Emden.
La crisis tocó al sector justo en el momento donde había encarado una fuerte alza de las flotas para responder a las perspectivas de los países emergentes. Entre enero de 2005 y enero del año pasado, la flota mundial de car carriers creció un 40% en término de buques y 51% en capacidad. En julio de 2009, todavía quedaban 202 barcos para entregar por los astilleros, esto es un 27% de la flota actual. Una treintena de pedidos ya fue anulada.
Con la sobrecapacidad anunciada muchos car carriers comenzaron a recorrer el camino hacia el desguace (107 unidades, 14,5% de la flota). Este proceso no está en contradicción con la edad avanzada de una gran parte de la flota. Unos 250 buques alcanzarán los 20 años desde ahora hasta 2012.
La caída global de estos tráficos es aun imprecisa. Se puede decir, sin embargo, que en 2009 las rutas al Báltico cayeron entre un 30% y 40%, las del Mar del Norte y Escandinavia un 25%, las de Irlanda un 15% y las españolas un 10%.
La mayoría de los operadores activos llevan a cabo políticas de racionalización que implican reducción de flotas y frecuencias y en algunos casos, despido de personal. La supervivencia de algunos armadores está amenazada, tal el caso de la compañía griega GA o la española Iscomar, mientras que ciertos interrogantes se posan sobre la suerte de la francesa SEA France o la empresa Tirrenia, privatizada por el Estado italiano.
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