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09-02-2009 |
Analizan obra del puerto de La Paloma (Uruguay)
La construcción de un puerto de aguas profundas en La Paloma sería una de las soluciones al colapso logístico al que se va a enfrentar Uruguay en poco tiempo, según manifestó el presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Fernando Puntigliano.
Considerando la evolución de la producción, especialmente en el sector forestal, con empujes en 2009 de pasta de celulosa y en 2012 de madera aserrada, entiende necesario analizar desde hoy los caminos posibles para la salida de la mercadería.
El viernes pasado, el jerarca portuario estuvo reunido en la sede del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) con el ministro Víctor Rossi y con el director de Hidrografía, Edi Juri, tratando la factibilidad del puerto de aguas profundas en el principal balneario rochense.
Allí expusieron sus visiones acerca del puerto de La Paloma y estuvieron de acuerdo en que sería un bastión importante para el desarrollo de los servicios logísticos del país y una puerta de entrada y salida al mundo, más allá de la región. Sin embargo, también se conocieron opiniones de que se trata de un proyecto muy ambicioso y por ello deben tenerse muchos factores en cuenta antes de emprender una obra de semejante magnitud.
Para Puntigliano, es un proyecto muy ambicioso y que va a llevar tiempo, pero que, “conociendo los tiempos del Estado uruguayo, es bueno empezar a tratarlo desde ya”.
El jerarca explicó a El Observador que para que el puerto de La Paloma pueda llevarse a cabo, tienen que cumplirse tres condiciones: que haya suficiente carga, la construcción de una segunda escollera y muelle y una infraestructura logística adecuada a los alrededores del puerto.
“Son tres condiciones difíciles de cumplir”, dijo Puntigliano, quien agregó que la que está más cercana es la que tiene que ver con la carga.
En conjunto. De esta manera, la conformación de proyectos entre los actores públicos y privados son la única fórmula para que el país logre un “despegue” significativo, agregó el presidente de la ANP, pues “no hay otro camino que conformar asociaciones para paliar la situación de colapso logístico a la que se acerca el país”.
Las asociaciones, de las que sostiene son vitales para el futuro del país, son fundamentales para la zona del litoral uruguayo, donde se vislumbra un crecimiento del flujo de mercadería y un desarrollo aledaño con singular empuje.
Salto y Paysandú. En otro orden, en una disertación sobre la estrategia del puerto de Montevideo en función del Uruguay productivo, organizada por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), Puntigliano manifestó que sería interesante poder generar asociaciones público-privadas para el desarrollo de los puertos de Salto y Paysandú.
“En el litoral existe un importante potencial para hacer proyectos en conjunto y otorgar la gestión del sistema de producción”, sostuvo el jerarca.
Asimismo exhortó a los empresarios privados a presentar proyectos que permitan equiparar el nivel del los puertos nacionales con el de los de la región, ya que seguirán estando en desventaja a pesar de los US$ 200 millones previstos de inversión para el período de gobierno en estas terminales.
También dijo que en conjunto con los socios del puerto se está analizando la posibilidad de conformar un proyecto público-privado con una empresa de marketing para que ésta se encargue de hacer una sistematización del marketing que acompañe la estrategia de la terminal montevideana.
El presidente de la ANP alertó que se está cerca del “tope de capacidad” para albergar mercadería al que se llegará una vez que las plantas de celulosa de Río Negro comiencen a operar.
Una producción de 500 mil toneladas de pasta de celulosa necesita un espacio de 15 mil metros cuadrados para su almacenaje, aseguró Puntigliano.
Si se considera que entre las empresas Botnia y ENCE producirán 1,5 millones de toneladas anuales, el espacio requerido será de 45 mil m2, algo mucho más grande de lo que se puede ofrecer. Fuente: Observa.com – Uruguay
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