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24-11-2008 |
El arancel del Mercosur subiría cinco puntos en promedio si Uruguay y Paraguay lo aceptan.
Los socios menores del Merco-sur analizan la propuesta consensuada por la Argentina y Brasil. Esta semana siguen las negociaciones internas por Doha, el código aduanero y aranceles.
En tren de coordinar políticas económicas dentro del bloque, la Argentina y Brasil ya adelantaron a los socios del Mercosur la propuesta para subir en algunos puntos el arancel externo común (AEC), principalmente para poner coto a las importaciones asiáticas.
La suba sería de un promedio de cinco puntos porcentuales, pero la cifra varía según los sectores, según indicaron fuentes de la negociación que además señalaron que Uruguay es el más reticente a dar el visto bueno, con críticas a un supuesto proteccionismo que promueve la Argentina.
Los socios mayores del bloque también buscan reducir las prácticas de triangulación, que en la Argentina deriva principalmente vía Brasil y Paraguay, aunque también a partir de las importaciones con arancel cero de Chile -a través de sus acuerdos de libre comercio- que luego son introducidas a la Argentina, como denunciaron, por ejemplo, en el sector de herrajes.
Con Brasil también demandando una suba del AEC en productos como lácteos y vinos, el pedido argentino para las industrias sensibles, ambos países propusieron al resto del bloque en una reciente reunión de coordinadores la homo-geneización arancelaria.
En la Argentina algunos sectores empresariales abogan por llevarlos "al máximo permitido" por la OMC, el acuerdo entre los socios mayores permitirá que, por ejemplo, las importaciones de hilados pasen de un arancel promedio de 14 al 18 por ciento. La lista completa de sectores que serían beneficiados por la propuesta de suba arancelaria contempla, además de los hilados, cueros, pieles, madera, muebles, vinos y lácteos. Si bien desde el gobierno de Lula Da Silva hubo voces de advertencia contra cierto proteccionismo en el bloque, el agua ya corrió bajo el puente. Según indicó el secretario de Comercio Exterior del ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio de Brasil, Welber Barral, "no se trata de proteccionismo porque los aranceles se encuentran dentro de los límites de la Organización Mundial de Comercio. Se trata de proteger a las industrias".
DOHA. De esta forma el bloque busca consensuar políticas económicas y comerciales, donde las diferencias saltan a la vista. Ayer, en un nuevo round por la Ronda de Doha, mientras Brasil brega por una reunión antes de fin de año, el embajador argentino, Aberto Dumont dijo ayer desde Ginebra que "hay tantos temas aún por resolver que no se puede hablar de una reunión ministerial". En el encuentro en Ginebra se resolvió seguir trabajando para ver si hay un mínimo de avance para convocar una reunión ministerial en diciembre, aunque desde la perspectiva argentina, un acuerdo en Doha, bajo las condiciones actuales, no sería viable.
Hacia fin de esta semana los negociadores del Mercosur volverán a reunirse en Brasilia para intentar llegar a una posición común, además de seguir evaluando la eliminación del doble cobro arancelario, la distribución de la renta aduanera y el código aduanero común para poder llegar a un anuncio en la próxima Cumbre del bloque.
Hoy Lula se reunirá con los máximos funcionarios de las carteras económicas y parlamentarios, en una sesión maratónica en la que analizarán por primera vez el impacto en la economía real y nuevas medidas a implementar, que la Argentina seguirá se cerca.
Fuente Fundacion Protejer - Buenos Aires Económico
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